
Yo empecé exactamente donde tú estás ahora.
Cuando empecé TASHY en 2024, lo más difícil no fue el diseño ni el marketing. Fue no saber por dónde empezar — ni siquiera sabía cómo poner un precio sin sentir que estaba cobrando de más, o regalando mi tiempo por miedo a que nadie comprara.
Pedí piezas que llegaron oxidadas. Pagué envío carísimo por no calcular bien. Vendí sin contar todos mis costos reales. Ese fue el error que más caro me costó: no saber cobrar lo que valía mi trabajo.
"Si tú no respetas el valor de tu trabajo primero, no puedes esperar que tu cliente lo haga."
Esta guía es lo que me hubiera gustado tener desde el primer día. No hay relleno — cada sección tiene información que puedes usar hoy mismo, en el orden exacto en que yo misma la necesité: nombre, paleta, fotos, precios, y el tono con el que te muestras al mundo.

